domingo, 14 de agosto de 2011

Uruguay atento a posible ajuste de Brasil si hay cambio brusco global


Un cambio brusco en el ciclo de la economía global no es un escenario inminente, pero si ocurriera Brasil deberá ajustar fuerte su tipo de cambio. Ante un impacto en el principal socio comercial, analistas y agentes locales aconsejan cautela.

Brasil no escapó al pánico que se desató el lunes en los mercados tras la rebaja de la nota de la calificación de la deuda de Estados Unidos que efectuó Standard and Poor`s el viernes 5 a última hora. Ese fenómeno llevó a que los inversores retiraran sus fondos de economías emergentes en unas jornadas donde reinó la incertidumbre.

El real es una de las monedas que más sobrevalorada está frente al dólar, pero el movimiento de capitales que comenzó el lunes hizo que la tendencia cambiara y por tres días depreciara su valor. Aun así, cerró la semana en 1,611 reales y en el mercado se sostiene que el efecto fue coyuntural. El promedio de los consultados por Bloomberg pronostica un dólar a 1,58 reales a fin de año.

Pero la falta de respuestas políticas ante la crisis en Europa hace prever que el escenario internacional pueda volverse más sombrío de lo esperado, abriéndose nuevas interrogantes sobre qué tan preparado está el gigante norteño para enfrentarlo. De confirmarse ese panorama, analistas y agentes económicos uruguayos estiman que Brasil se verá forzado a hacer un ajuste fuerte en su tipo de cambio y que Uruguay deberá seguir sus pasos.

DOS ESCENARIOS. "Pese a la evolución desfavorable que mostraron las variables financieras en las últimas jornadas o semanas, en nuestro escenario base de proyección mantenemos perspectivas positivas para Brasil", dijo a El País la economista Florencia Carriquiry, de la consultora Deloitte.

Agregó que en la medida en que prevalezcan bajas tasas de interés en los países desarrollados y los precios de los commodities se mantengan en niveles elevados, "las economías emergentes en general (y Brasil entre ellas) van a seguir creciendo a buen ritmo y con monedas fuertes en relación al dólar y al euro".

La previsión de bajas tasas de interés se ve reforzada por el anuncio del presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, que el martes expresó su compromiso con mantener la tasa en 0% hasta 2013. Esto favorece a las economías emergentes, porque se vuelven más atractivas para los inversores al ofrecer un interés más alto en sus títulos de deuda pública. Por tanto, los gobiernos tienen facilidad para captar financiamiento e inversiones.

No obstante, Carriquiry dijo que si se constatara "un agravamiento importante y duradero del escenario internacional" -por ejemplo, que Italia o España fueran arrastrados a una crisis más severa-, entonces los impactos en Brasil "podrían ser significativos". Eso se sustenta en que podría revertirse el ingreso de capitales a ese país, lo que a la postre "repercutiría probablemente en un necesario ajuste contractivo del gasto doméstico y en un aumento persistente del dólar en Brasil".

Carriquiry resaltó que los síntomas de recalentamiento de la economía (crecimiento por encima de la tendencia con exceso de demanda e inflación elevada) constituyen "desequilibrios" que ante un cambio de escenario mundial harían que "Brasil sufra un ajuste más o menos importante".

Por su parte, el socio de la consultora CPA/Ferrere, Gabriel Oddone, dijo en una conferencia el jueves en el hotel Radisson que Brasil "está en situación de ciclo económico muy acelerado, está creciendo por encima de su tendencia, con la inflación muy elevada y aplicando políticas monetarias contractivas para evitar que la inflación se dispare, lo que hace que el tipo de cambio se aprecie todavía más, todo lo cual nos deja un Brasil muy caro. Si el mundo revirtiera el ciclo económico en los próximos meses y la situación para los países fuera menos favorable, el ajuste que tendrá que hacer Brasil es significativo".

MARCELA DOBAL, EL PAÍS

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